Comenzando por el típico dicho mío, hoy es un día... o una noche, mejor dicho, en la que la consciencia me pesa, los párpado también, tengo tanto miedo, pero un miedo enfermizo, a la nada...
extasiada de tanta satisfacciones, frustrada de tantas pasiones,equivocada en tantas razones, desesperada con tantas emociones.
Hoy termino, hoy comienzo, mi hoy no fue el tuyo, yo no fui vos, vos no fuiste yo.
Vos no me amaste, yo si... Y hoy ni siquiera existís...
Cuando la muerte se vuelve tan absurda para quererla, la cobardía tan valiente para aparecer, las razones tan sin sentido, el murmullo de tus venas, el ritmo cardíaco desacelerado, la respiración quiere desvanecer, pero ese esencial sonrisa y de aquellos a quienes llevamos en la piel, quiere permanecer, es tan superficial tu llanto, tan lento tu caminar, tan hiriente tus palabras y yo ahí sin nada, nada para hablar...